• La curación del cojo

    El artículo examina la sanidad del cojo en Hechos 3.1-11 por Pedro y Juan, situando el milagro en el contexto del templo de Jerusalén. Discute la importancia de esta sanidad como acto de testimonio y subraya la acción del Espíritu Santo tras Pentecostés en el ministerio de los apóstoles.

    Levítico 21.17-23 (Reina-Valera 1909) :
    Habla á Aarón, y dile: El varón de tu simiente en sus generaciones, en el cual hubiere falta, no se allegará para ofrecer el pan de su Dios.Porque ningún varón en el cual hubiere falta, se allegará: varón ciego, ó cojo, ó falto, ó sobrado,O varón en el cual hubiere quebradura de pie ó rotura de mano,O corcovado, ó lagañoso, ó que tuviere nube en el ojo, ó que tenga sarna, ó empeine, ó compañón relajado;Ningún varón de la simiente de Aarón sacerdote, en el cual hubiere falta, se allegará para ofrecer las ofrendas encendidas de Jehová. Hay falta en él; no se allegará á ofrecer el pan de su Dios.El pan de su Dios, de lo muy santo y las cosas santificadas, comerá.Empero no entrará del velo adentro, ni se allegará al altar, por cuanto hay falta en él: y no profanará mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico.
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